Hoy se ha confirmado la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba a la presidencia del Gobierno de España por el PSOE. Se ha confirmado después del plazo que los estatutos marcan para que, supuestamente, todo afiliado del PSOE pueda recoger avales para presentarse a las primarias.
El final de proceso confirma que el candidato no tiene el la legitimidad de la base que podría haber dado una votación de toda la militancia de base del partido. El candidato ha recibido el apoyo del Comité Federal del PSOE pero no se ha sometido a la voluntad de los más de 200.000 afiliados del partido.
Los estatutos del PSOE marcan un proceso que no es democrático. Dos motivos:
El voto no es directo
Hay candidatos que pueden recibir el aval de unas pocas personas que han sido delegadas para formar parte del Comité Federal o de la ejecutiva Federal que a la vez han sido elegidas en espacios donde los participantes también eran delegados. Doble filtro de delegación. La elección no ha sido directa.
El voto no es libre
Hablamos de voto libre cuando se dan una serie de factores que garantizan la pluralidad y el acceso abierto al proceso de elección. En este caso, los estatutos marcan que sólo puede haber pluralidad si las élites así lo deciden, los militantes no pueden llegar a ser elegidos. Se marca que toda persona que quiera concurrir al proceso de primarias debe conseguir un 10% de avales de la militancia. Además, no se facilitan censos ni direcciones electrónicas de las agrupaciones a los que manifiestan su voluntad de competir. La información tampoco llega a las agrupaciones ni a los militantes de base. Sólo se puede entrar en competición si lo decide la élite.
Democracia real
Imaginen por un momento que la convocatoria de elecciones municipales se hiciese de forma parecida. El pleno municipal puede decidir que sólo las candidaturas que ya tienen representación pueden presentarse a las elecciones, el resto de ciudadanos que quieran presentarse tienen que conseguir el 10% de firmas del resto de vecinos. Aún así este proceso sería más fácil que el que marca el PSOE ya que los precandidatos del partido socialista no pueden llegar a contactar con las agrupaciones ni con los militantes. Los militantes, por suerte o por desgracia, no tenemos una marca identificativa en nuestra cara que haga fácil nuestra identificación. No sería democrático, verdad?
Democratizar el partido
No todo está perdido. Es posible democratizar el partido y adaptarlo al siglo XXI. Es cierto que mientras las élites sigan creyedo que la unidad del partido se consigue mediante la imposición, el veto del debate y el silencio de las bases será díficil cambiarlo. Durante el periodo congresual las agrupaciones tienen que discutir las enmiendas a los estatutos, se puede participar en los grupos de trabajo y proponer enmiendas. Igualmente también se pueden crear grupos y trabajar con gente de otros territorios en la discusión y elaboración de enmiendas.
En el PSC, que realiza su congreso en otoño, actualmente existen diversos grupos abiertos que están trabajando en propuestas de cara al proceso congresual. Hay uno en concreto que tiene la intención de proponer enmiendas a los estatutos para que sean discutidas por todo el que quiera mediante facebook. El objetivo del grupo es que gente de todos los puntos de Catalunya pueda discutir virtualmente las enmiendas, proponer nuevas y finalmente presentarlas en las agrupaciones. El grupo se llama #latevaesmenasumaPSC.
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