Hoy es martes y llueve. Llueve y es martes. No sé, no está lloviendo por que sea martes ni es martes a causa de la lluvia. Te imaginas que cada martes lloviera? Un día a la semana, siempre el mismo. Creo que apostaría por el viernes mañana. Es el día de la semana que tengo que sortear a señoras que van al mercadillo a comprar. Si lloviera quizás sería más fácil llegar a la estación. No sé, algún día tiene que llover, no?
En la Ronda de Cerdanyola se construyó una rotonda con fondos del famoso Plan E de Zapatero. El plan estipulaba que la rotonda estaría en 5 meses pero tardaron muchos meses más. Todavía está el cartelito allí puesto. Quizás ya va tocando quitarlo. Eran tiempos en los que aumentar el déficit público era positivo. Se generaban puestos de trabajo durante unos mesecillos. Ya saben, la solución semestral de Zapatero. El caso es que cuando la rotonda parece estar terminada hay pequeños cambios: Hoy se ponen unos palos de las vías del tren, hoy se quitan. Hoy se planta hierba, mañana flores. Se instalan semáforos y se activan a los 3 meses. Ahora puedes ver como una mano y un botón parpadeando te llaman a darle a un botón para que te permita cruzar. Todavía no he visto a nadie que le de al botón y cruce cuando se pone en verde. Tarda tantos minutos en ponerse en rojo para los coches que los peatones encuentran un momento sin circulación y cruzan antes de que se ponga en verde para ellos.
No es bueno tener debates en caliente. Añado coletilla. No es bueno tener debates en caliente con la que está cayendo. Añado otra. Con la que está cayendo, en estos tiempos de grave crisis económica y social, no es bueno tener debates. En 42 palabras he sido incapaz de decir nada, pero he conseguido escribir 42 palabras. No sé, debatir siempre es bueno y no por ello se tiene que dejar de ser consciente de la coyuntura. Lo cierto es que a veces no afrontamos ciertos debates hasta que pasa algo. O no se toman decisiones hasta que pasa algo. En caliente. Los debates cuanto más serenos y acoyunturales sean, mejor, pero la tranquilidad tampoco debería hacer dejar aparcada la toma decisiones.
Esta mañana he ido a comprar tabaco. He pasado el semáforo en rojo. Eran las 8 de la mañana así que el estanco estaba cerrado. En el bar había un hombre tomando un café y la camarera. No habían malos humos. Ella sigue sin saber hablar catalán ni castellano, pero ella ya sabe lo que quiero cuando voy. Le doy el billete de 5€, me devuelve 5 monedas de un euro y cuando llego a la máquina ya está activada.
Rebeca me cuenta su vagón ha empezado a soltar humo y se ha parado en Urquinaona. No sabe si ir andando, esperarse o que hacer. No sé que decirle. Adriana dice que está chorreando y que ha pisado un charco gigante. No sé, pobre. Rubén se queja por temas de la universidad. No sé, normal. Litus dice que está llegando. Alex me dice si puede darle mi número a alguien y Jordi me pregunta por el disco duro. Mi madre me envia un power point que no tengo tiempo para abrir y aquí sigue lloviendo.
“No sé” es lo que más se repite en el texto. Sí, lo sé. Necesidad de parar, escribir cuatro tonterias, divagar. Ha tenido que llover para hacerlo. Hoy llueve. Llueve en Cerdanyola, llueve en el Raval. Pero creo que también llueve en Poble Sec, creo que también llueve en Les Corts… No sé, creo que llueve en muchos sitios.

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Publicat per marquezcervantes 
