En pocas horas tomaré un avión dirección Buenos Aires. Faltan todavía más de 14 horas y está muy entrada la madrugada en Cerdanyola, pero mi intención es ir poco descansado para poder dormir durante las casi 14 horas de viaje.
Durante 6 meses, mínimo, colaboraré con CIGOB, una fundación de referencia en métodos de gobierno en Argentina. Concretamente voy a colaborar en una parte que me apasiona, y creo sinceramente que mi aportación podrá ser positiva y hay buenas expectativas, pero no es sobre esto sobre los que le quiero hablar.
Asumo lo que se viene con mucha ilusión y motivación. Digamos que tengo interiorizado el reto del “pánico que me produce tener toda la vida por delante”. En todos los sentidos pasar una temporada en Argentina será positivo: profesional y personal. Buenos Aires está lleno de personitas apasionantes, y el mundo es demasiado grande como para no ver y dejar de valorar lo que está más allá.
Toda la motivación, ilusión y pasión del mundo no quita algo: estar lejos de tu familia y amigos nunca es fácil. Uno puede tener el mejor trabajo del mundo, puede desarrollarse profesionalmente y ser muy feliz, pero una parte jamás estará compensada. Estar lejos de los tuyos siempre es difícil.
Unos pueden pensar que tengo un espíritu “Willy Fox”, que soy un aventurero. No sé, quizás tengan un punto de razón. Es un comentario que puedo aceptar de casi todo el mundo, nunca jamás de los que nos gobiernan. Miren, no voy a afrontar este reto llorando ni mucho menos, pero me voy porque aquí no veo oportunidades en este momento. Cada día que pasa la situación está peor y ustedes, gobernantes, no son capaces de aceptarlo. Ustedes son los responsables y sus respuestas no son dignas de un gobernante.
Me preocupa enormemente lo que está pasando. Puedo estar a 10.000km o 15.000km de distancia, pero lo que pasa en Catalunya, España y Europa (y Cerdanyola) no me da igual. Nos están estafando a todos los niveles: económico, político, democrático y ético. La estafa no puede ni debe estar legalizada. Ni la económica ni la política. La humillación a los ciudadanos no puede ser normal en los tiempos que corren. Las perversiones son máximas y la cuerda no da para más.
Creo que pocas personas están respondiendo a la situación como se debería, especialmente desde los gobiernos y principales partidos políticos. Hay cosas tan podridas y las inercias son tan nocivas que su espíritu de supervivencia no les hace darse cuenta: “ja s’ho trobaran”.
Ya llegará el momento de desarrollar temas en concreto con más profundidad. Déjenme decirles mientras tanto que no claudico. Mi sitio está con todos aquellos que tratan de cambiar y mejorar la realidad, estoy con todos ellos. Los que son críticos y a la vez proponen alternativas. Los que no dejan de quejarse y denunciar, pero ansían construir. Sigan así y no dejen de pensar que “sí, se puede”. 
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Publicat per marquezcervantes 
